Una creadora de contenido ha planteado una reflexión provocadora sobre el futuro de las nuevas generaciones: ¿estamos formando niños y jóvenes con acceso ilimitado a la información, pero cada vez menos preparados para pensar por sí mismos? Su comentario parte de las advertencias que el neurocientífico Jared Cooney Horvath presentó ante el Senado de Estados Unidos en 2026 sobre el aprendizaje, la atención, la memoria y el uso de tecnologías digitales. Aunque no existe evidencia científica que permita calificar a los jóvenes como la generación menos inteligente de la historia, el mensaje plantea una preocupación educativa legítima: el riesgo de que las pantallas y la inteligencia artificial sustituyan el esfuerzo intelectual, la lectura profunda, la concentración y la capacidad de resolver problemas de manera autónoma. La reflexión también cuestiona la responsabilidad de las familias y las escuelas en la formación de estos hábitos.
